

Cientista política de profesión, pero su relación con la literatura comenzó desde muy pequeña. Su primer recuerdo con un libro en las manos es con los Papelucho que heredó de su prima. Desde su embarazo sintió la misión de construir una biblioteca para su hija, para inculcarle el amor por la lectura y la convicción de que los libros no solo entretienen: educan y abren mundos nuevos.